El arreglo es una película argentina dramática de 1983[1] dirigida por Fernando Ayala y escrita por Roberto Cossa y Carlos Somigliana. Contó con la actuación de Federico Luppi, Rodolfo Ranni, Julio de Grazia y Haydeé Padilla. Coprotagonizada por Susú Pecoraro, Dora Prince, Márgara Alonso, María Visconti, Mario Alarcón, Manuel Callau y Andrea Tenuta. También, contó con las actuaciones especiales de José María López y Fernando Álvarez. Fue filmada en Eastmancolor y se estrenó el 19 de mayo de 1983.
| El arreglo | ||
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| Ficha técnica | ||
| Dirección | Fernando Ayala | |
| Ayudante de dirección | Alberto Lecchi Rodolfo Mórtola (1er ayudante de dirección) | |
| Producción | Fernando Ayala | |
| Guion |
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| Música | Jorge Valcarcel | |
| Fotografía | Víctor Hugo Caula | |
| Montaje | Eduardo López | |
| Escenografía | Oscar Piruzanto | |
| Protagonistas |
18 personas
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| Ver todos los créditos (IMDb) | ||
| Datos y cifras | ||
| País | Argentina | |
| Año | 1983 | |
| Género | Drama | |
| Duración | 90 minutos | |
| Clasificación | PM14 | |
| Idioma(s) | Español | |
| Compañías | ||
| Productora | Argentina Sono Film | |
| Distribución | Argentina Sono Film | |
| Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity | ||
Ante el pedido de un soborno de un empleado capataz(Rodolfo Ranni) de una empresa estatal para darles agua corriente, Luis (Federico Luppi), un padre de familia y honesto trabajador, se opone a pagarlo.[2]
Participaron en el filme los siguientes intérpretes:[2]
En el Festival Internacional de Cine de Moscú de 1983 el director Fernando Ayala por esta película fue seleccionado para el Premio de Oro y fue galardonado con el Diploma especial.
Jorge Abel Martín en Tiempo Argentino escribió:
«Crónica de una lucha estéril y solitaria…no es una obra notable…pero sí es un film auténticamente argentino que a modo de espejo nos devuelve nuestra propia imagen.»[2]
Armando Rapallo en Clarín dijo:
«Fernando Ayala rafirma su dimensión de sólido creador de climas dramáticos…definitivamente recuperado.»[2]
Manrupe y Portela escriben:
«Un último Ayala rescatable sin ser demasiado imaginativo. Un buen ejemplo del cine de transición a la democracia.»[2]
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